Muchos clientes nos preguntan por qué congelamos nuestra pasta. La respuesta es sencilla: porque es la mejor manera de preservar su sabor, calidad y sanidad.
Contrariamente a lo que pudiera pensarse, los alimentos naturales que no contienen elementos químicos para su preservación se mantienen mejor si son congelados inmediatamente después de su elaboración y llegan en esas mismas condiciones al consumidor final.
Un producto natural congelado al instante y mantenido adecuadamente a temperaturas bajo cero durante 3 meses puede ser más sano y fresco que otro que ha pasado los últimos 3 días sentado en la exhibidora refrigerada de una tienda. Aunque usted no lo crea!!!
Pasa lo mismo con los pescados y mariscos. Es más llamativo y vistoso comprar un pescado entero en el puesto preferido del mercado del barrio y hacerlo limpiar delante de nosotros. Pero si ese pescado tiene dos o más días de exhibido en condiciones irregulares de temperatura estará en peor condición sanitaria que si hubiéramos comprado una bolsa de filetes procesados y congelados industrialmente.
Recuerde: nuestra pasta congelada no necesita ser descongelada previamente. pásela directamente de la congeladora de su casa al agua hirviendo, siguiendo los tiempos e instrucciones indicados en nuestras recomendaciones y etiquetas.
Es muy común imaginar que la pasta seca, producida artesanal o comercialmente, tiene un color amarillento gracias a la adición generosa de muchos huevos por cada kilo de preparación.
No es cierto. Por lo general, el color amarillento es el resultado de la adición de un colorante artificial o de una sustancia llamada "beta caroteno". Esto se ha convertido prácticamente en el standard de la industria mundial.
La pasta seca de IL PASTIFICIO CLASSICO tiene 6 huevos frescos por cada kilo de producto, pero no tiene color amarillento porque no contiene ningún colorante adicional.
Por su parte, todas nuestras variedades de pasta seca que tienen colores los obtienen a partir de la adición de las productos verdaderos cuyo sabor se ofrece en el empaque: espinaca, pimiento y zanahoria, tinta de calamar, hongos y así por el estilo. Si le decimos que nuestros tagliatelle verdes son de espinaca, pues ¡tienen espinaca!
!Cocinar nuestra pasta es tan fácil y rápido como hervir una olla de agua!
¿Cómo conservar la pasta antes de cocinarla?
La pasta rellena (ravioles, cappelletti, pansotti, etc), gnocchi y malfatti se conservan congelados y no deben descongelarse antes de utilizarlos.
La lasagna se conserva congelada. Debe descongelarse, al menos parcialmente, antes de calentarla.
La pasta seca se conserva embolsada, a temperatura ambiente, por varias semanas.
Las salsas se conservan congeladas.
¿Cuántas porciones rinde la pasta?
Las pastas rellenas, gnocchi, malfatti: 5-6 porciones por kilo.
Lasagna: 4 porciones por kilo.
Pasta seca: 7-8 porciones por kilo.
Para medio kilo de pasta utilice 250 gramos de salsa. Para un kilo de pasta, medio kilo de salsa.
¿Cómo cocinar la pasta?
Pasta rellena: Hierva 1 litro de agua por cada 100 gramos de pasta; agregue sal y aceite. Eche la pasta congelada y revuelva con cuchara de madera suavemente al inicio y luego regularmente para evitar que se pegue al fondo de la olla. Utilice los tiempos de cocción indicados en el empaque de cada producto. La pasta rellena generalmente queda al dente cuando flota por sí misma en la olla.
Gnocchi y malfatti: Siga las mismas instrucciones indicadas para la pasta rellena, pero retire inmediatamente con espumadera al completar el tiempo indicado en el empaque o apenas la pasta flote en la olla.
Pasta seca: Hierva 1 litro de agua por cada 100 gramos de pasta; agregue sal y aceite. Revuelva regularmente con trinche para separar. Utilice los tiempos de cocción indicados en el empaque que cada producto, pero pruebe continuamente para asegurar una cocción "al dente".
Lasagna: Descongele previamente. Precaliente el horno a temperatura media, retire la tapa de la lasagna y hornee de 30 á 35 minutos. Para comprobar la temperatura del producto, puede hundir un cuchillo en el centro y verificar que la punta salga bien caliente. Cuando retire del horno, deje reposar 5-8 minutos antes de cortar y servir.
Algunos consejos útiles
Los tiempos de cocción se miden desde que el agua empieza a hervir y se agrega la pasta.
Cuando la pasta está lista, apague el fuego y saque la pasta con una espumadera, trinche o pásela por un escurridor y póngala de inmediato en otra olla junto con la salsa ya caliente. No pase la pasta cocinada por agua fría.
Si no va a mezclar con la salsa en ese momento, saque la pasta del agua y agréguele aceite de oliva para evitar que se pegue.
Procure servir la pasta previamente mezclada con la salsa, acompañada de pimienta fresca y queso parmesano rallado.